8 de junio de 2007

Entra en mi Vida.

Episodio 1

"Buenas noches, mucho gusto, eras una chica mas.
Después de cinco minutos ya eras alguien especial.
Sin hablarme, sin tocarme, algo dentro se encendió.
En tus ojos se hacia tarde y me olvidaba del reloj."


Me encontraba trabajando en Monterrey y recibí una llamada a mi celular en la cual se me ofrecía una trabajo. De entrada no lo descarté, aunque estaba muy agusto con mi trabajo.
De regreso a Guadalajara me comuniqué, se me hizo una oferta concreta, me interesó, y no tardé en ingresar a esta nueva institución que prometía ser un buen lugar de crecimiento para mí.
Como todo empleado de nuevo ingreso, se me presentó con todo el personal y poco a poco fui conociéndolos personalmente. Solo que había una característica algo especial en esta institución: había muchas damitas solteras. El ingreso de un muchacho soltero inmediatamente despertó curiosidad y, hasta cierto punto, polémica.
Entre las damas, conocerlo, ver si valía la pena y, de así serlo, comenzar el juego del coqueteo.
Entre los hombres, la camadería: invitar al novel a aventarse y aprovechar su condición, aventarse y elegir.
He de admitir que esta situación me halagaba. Pero también me incomodaba. Después de recientemente haber tenido una relación algo doloroas, de lo último que me interesaba saber era de una relación pareja.
En este juego de coqueteos y de indirectas, conocí a varias chicas. Unas jóvenes, otras no tanto... Incluso alguna casada por ahí no perdióla oportunidad de intentar algo. Pero yo, en mi afán de llevar la fiesta en paz, primero por la parte profesional y segundo por la parte personal, simplemente llevé ese juego desde la parte amistad: sin involucrarme. Decidí que llevaría amistad con todo mundo, y que incluso se daban salidas, sería desde la parte de amistad.
En eso, una chica, que era de las más prudentes, se quejaba de que lo único que extrañaba de tener novio era el poder salir al cine. Que porque su familia no jalaba, que las amigas tenian otras ideas... Y le pregunté que por qué no salía ella sola, como yo lo hacía en mi soltería bien disfrutada. Me dijo que no le hallaba chiste a salir sin acompañarse de alguien. Se me hizo fácil decirle que si era así, que yo la acompañaba. Ella también venía de una relación dolorosa y había declarado abiertamente que no quería saber nada de los hombres, asi que no había nada que temer.
Salimos al cine, y fue una experiencia tan cómoda y agradable, que decidimos repetir las salidas. Y así continuamos la amistad.

Episodio 2

"Estos días a tu lado me enseñaron que en verdad
No hay tiempo determinado para comenzar a amar.
Siento algo tan profundo que no tiene explicación,
No hay razón ni lógica en mi corazón."


Estela, se llamaba esa niña. Conforme salíamos nos fuimos conociendo mejor. La amistad creció. Al no haber barreras, nos platicábamos todo y llegamos a confiarnos cosas que a nosotros mismos nos sorprendía el hecho de abrirnos así de fácil. Lo que no sabíamos ninguno de los dos era que nos estábamos enamorando.
Fueron un par de meses sólamente. Se fué dando un proceso de confianza que, sin notarlo, de repente nos tocábamos la mano, un abrazo...
Ambos, cada quien por su cuenta, fuimos descubriendo que algo pasaba. Algo más que amistad.
Cosas de la vida: al bajar la guardia por pensar que el otro no queria nada con uno, ambos descuidamos el frente: el conocer a una persona y ver en ella sus valores y su belleza externa e interna, al grado de valorarla y enamorarse de ella. Y eso se dió en una forma contundente: sólo un par de mesese causaron ese efecto en nosotros.

Episodio 3

"Entra en mi vida, te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar, pero empecé a necesitarte de luego."


Yo me sentí con la necesidad de hablarlo. Quedamos, como era costumbre, de salir. Cuando la ví ella vestía un vestido largo color blanco. Su cabello suelto, sus ojos y su sonrisa no hicieron mas que confirmar que efectivamente algo se había movido en mí y que, a pesar de mis bloqueos, se había metido en mi corazón.
Fuimos a la Gran Plaza al cine, y en un momento dado platicamos y decidí tocar el tema. Le comenté que yo notaba que nuestra amistad estaba creciendo, que ambos veníamos de unas relaciones dolorosas, que yo disfrutaba de su compañía...
"¿Quieres ser mi novia?"
No me contestó mas que con un abrazo. Ese ha sido el sí más hermoso de mi vida. Después lo confirmó con su voz y, más tarde, con sus labios.

Episodio 4

"Buenas noches, mucho gusto, ya no existe nadie mas.
Después de este tiempo juntos, no puedo volver atrás.
Tu me hablaste, me tocaste y te volviste mi ilusión.
Quiero que seas dueña de mi corazón."


Comenzamos a salir, a conocernos como pareja... Pasó otro poco tiempo. Sólo Dios sabe qué sucedió en este noviazgo, que aceleró nuestra forma de conocernos y de unirnos el uno al otro.
Un día, entre semana, le dije que la invitaría a cenar por motivo de celebrar el tiempo de nuestra relación. En la noche, después de salir de trabajar, y habiéndole ocultado mis planes que ya estaban reservados, hasta el lugar donde iríamos, la llevé a un lugar en el centro de la ciudad.
Ahí la esperaba un lugar bonito, discreto, el cual le gustó. La esperaba un ramo de rosas, las cuales recibió con sorpresa, porque aparecieron de la nada, gracias a la complicidad del mesero que me estaba ayudando en este complot.
Y también la esperaba, incluso sin saberlo yo, mi declaración de amor eterno. Mi primera declaración ante una mujer, ofreciéndole mi vida, mi futuro y mi compañía hasta el fin de mi existencia.
"¿Quieres casarte conmigo?"
"¿Mande?" dijo ella, porque era tanto mi nervio, mi excitación y adrenalina, que no notaba que mi voz apenas se notaba.
"Que si quieres casarte conmigo" repetí con la voz un poco más fuerte, pero esta vez conciente yo y haciéndola lo suficientemente fuerte para que ella la escuchara, pero no tanto como para que rompiera con el momento.

Epílogo

"Entra en mi vida, te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar, pero empecé a necesitarte de luego.

Entra en mis horas,
Sálvame ahora,
Abre tus brazos fuerte y déjame entrar.

Entra en mi vida, te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar, pero empecé a necesitarte de luego."


Amor, en este cuarto aniversario quiero decirte que, a pesar de los momentos difíciles que hemos vivido, eres el amor de mi vida. Y te reitero que te amo y que quiero vivir contigo hasta el fin de mi existencia.

"Te comencé por extrañar, pero empecé a necesitarte de luego."

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