1 de enero de 2009

Adiós 2008: Gracias. 2009: Con Esperanza.

Se fue el 2008. A raíz de lo sucedido en la pasada Navidad, preferí pasar el cambio de año en casa. Fui a trabajar, regresé a comer, esperando que haríamos algo especial por lo menos mi Ñora y yo. Mal pronóstico: el único que recibió el 2009 despierto en mi casa fui yo. Me puse a evaluar lo sucedido durante el año, y hubo momentos fuertes pero en general hay saldo positivo.

Nos cambiamos de casa un par de ocasiones, la primera en un departamento en una zona residencial muy bonita, y la segunda significó el regresar a nuestra propia casa.

Cambié mi trabajo, saliendo de CAPECE e ingresando a la Sría. de Finanzas del Gobierno de Jalisco, obteniendo ingresos similares a los que percibía anteriormente, pero en esta ocasión con prestaciones de ley, las cuales nunca recibí en mi anterior trabajo. Únicamente me preocupa la situación de que en CAPECE era cabeza de ratón, y ahora soy cola de león. Quedan bastantes satisfacciones en CAPECE, donde dejé huella tanto en la parte tecnológica y laboral, donde se nota un antes y después de mí, como en la personal, con muchas amistades y relaciones.

En lo familiar hubo momentos bastante difíciles, pero que se pudieron sobrepasar. Supongo que normal en todos los matrimonios. Ya se verá en un futuro.

Mi Ñora ya está estabilizada en su trabajo. Con algunos desencantos respecto a su directora, pero con una mejor relación con su jefa directa. Saldo positivo.

Prácticamente ya salimos de todas las deudas. Quedan algunas pero mínimas, pero esto nos abrirá las puertas a poder comprarles a los chaparros la litera de nuestros sueños (una para los tres escuincles).

Mis chaparros ya están acomodados en una guardería con preescolar, la cual parece que será la que les traerá estabilidad. Bastante positivo, porque no solo evitará que se anden cambiando de un lugar al otro, sino que además nos da la independencia de las familias, que nos evita situaciones familiares problemáticas.

Viene el 2009.
  • Laboralmente, me enfrentaré con una competencia laboral superior a lo que me había encontrado, pero esto me traerá mayores satisfacciones.

  • Vamos a mejorar nuestra casa, integrándole muebles y demás para poderla disfrutar sin conflictuarnos.

  • Vamos a meter a los niños a su escuela de fútbol y a natación.

  • Acabaremos con el resto de nuestras deudas de una vez por todas.

  • Cambiaremos nuestro carro por una camioneta para caber todos con todo y tiliches para irnos a donde sea (propósito repetido).

  • Tendremos nuestras primeras vacaciones juntos, como familia. Además, iremos a Cancún (también propósito repetido, pero con una corrección).

  • Voy a mejorar mi vida deportiva y recreativa, la cual ya retomé con el fútbol, pero a la que hay que agregar algunas actividades más.

  • No hay de otra: equipos de cómputo para los chaparros.

Y que vengan todas las demás bendiciones que Dios nos mande.

¡¡Feliz 2009!!

25 de diciembre de 2008

Una Nochebuena Conflictuada.

Pues llegó Navidad, y pues en esta ocasión muy a mi pesar (y espero que no se vuelva a repetir).

Es normal que en todas las familias se busque un equilibrio para conciliar el hecho de pasar la Navidad con la parentela paterna y la materna. Y es normal que de repente alguna de ambas parentelas trate de jalar un poco más (de una o de otra forma, y algunas veces de maneras no muy nobles que digamos). Pero en esta ocasión lo normal me colmó la paciencia y las ganas de celebrar una fecha tan noble. Por un lado la familia de mi Ñora jalando, por otro lado mi familia también, y luego mi Ñora poniéndome condiciones que forzaban ciertas situaciones (como el hecho de que no quería que nos regresáramos a nuestra propia casa al finalizar la jornada) y que en ningún momento permitían la libre decisión. Y a eso aunándole las experiencias pasadas...

Terminé por dejar que las cosas pasaran, dejarme llevar. Salí de mi trabajo y comí, y aún no se había decidido qué haríamos. Las dos familias estaban a la expectativa, mi Ñora sin decirme nada pero con la incertidumbre, ya que aún no habíamos llegado a un acuerdo, el cual era imposible dadas las circunstancias (era obligatoria la bronca, solo era elegir quién era el que tendría que tragar más camote). Acabé de comer y arreglamos a los chaparros y nos arreglamos. Como por inercia, ya que mi Ñora no se atrevía a sugerirme algo, resignado, decidí que nos fuéramos primero con mi madre y que termináramos con mis suegros.

Y, como era de esperarse, hubo problemas. Mi madre reclamando que ya van tres años consecutivos que no le toca a ella recibir la Navidad con nosotros y que eso rompía el acuerdo original, que era de que pasaríamos una y una con las respectivas familias. Y del otro lado reclamando que llegábamos tarde y que los niños ya estaban cansados.

Total que, para variar, con ninguna parentela se pudo llevar la fiesta en paz. Y obviamente yo me llevé la peor parte con mi madre (y tal vez con justa razón su reclamo).

De rescatar, los niños recibieron muchos regalos que vieron con muchísimo gusto. A esas criaturas no les falta nada, Bendito Dios. Fueron felices, disfrutaron de los juguetes, de los juegos, del cariño de sus abuelos y tíos, cenaron rico... Eso hace que me sienta menos mal, porque los que realmente merecen disfrutar estas fechas son ellos.

Estoy cansado. Sé que aún falta un año, pero ya me angustia pensar en qué demonios voy a hacer en la próxima Navidad. Pero sea la decisión que sea, mientras mis chaparros se la pasen de maravilla, sea. Amén.

8 de diciembre de 2008

Casita en el Jardín.


Ya se van acomodando las economías, y para celebrarlo mis chaparros están estrenando su casita en el jardín, el cual ya va agarrando forma, poco a poco.
Y ya vienen las fiestas, asi que... Que Dios nos agarre confesados con los regalos.