24 de febrero de 2007

Toy Story 1.1.

No sé si recordarán la película de Toy Story, de Pixar, en la cual hay una escena en la que el personaje Buzz Lightyear trata de convencerse de que efectivamente es un guardián espacial, y para tal efecto, se lanza desde el barandal de una escalera para volar y, demostrarse así, que no es un juguete.

Pues Carlitos hoy nos ha demostrado que el tampoco es un guardián espacial...

Se subió a la cama, y con dignidad y orgullo grita:

-¡Al infinito, y más allá!

Y acto seguido, pega un brinco esperando volar.

Nunca nos imaginamos mi suegra, mi Ñora y yo que se atreviera, y mi chaparro olvidó que no llevaba el cinturón anti gravitacional, y se puso un santo mandarriazo que Dios guarde la hora.

Entre llanto y sollozo, nos dice:

-Buuaa... No volé... Buaaa...

Nos tuvimos que morder los labios para no reírnos en ese momento ante el sufrimiento de mi chaparrito, y a quien no supe qué le dolió más: el guamazo o el descubrir que no puede volar.

Por lo menos nos salió barata la cosa, porque del golpe no pasó, en cambio, Buzz Lightyear se rompió el brazo. A donde no busque imitarlo en eso...

Todavía al platicarle a los demás el incidente, él trae el momento a su mente y, a la persona a la que se le platica, le dice con una cara de tristeza que le rompería el corazón al más insensible: "No volé".

Moraleja: hasta las películas infantiles pueden ser malas consejeras (quién necesita películas violentas).

23 de febrero de 2007

La Generosidad Infantil.

Estoy que no quepo por la puerta de lo orgulloso que estoy por mi Dieguito.

Sucede que mi chaparro ha estado agarrando un hábito ante el cual hemos luchado todos, que es ser algo "codo". No le gusta compartir lo suyo.

De hecho para los chaparros, cuando conocieron la palabra "mío", nada es ajeno.

Pero en este caso, Dieguito lo ha llevado un poco más al pie de la letra, y si algo es suyo, no es de nadie más y no lo suelta ni por error.

Pero hoy nos demostró que tiene buen corazón.

Sucede que llegó mi cuñada Sapito (así le dice la familia y así le gusta que le digan) con mi sobrina Sarita. La pequeña es de meses de nacida, y mis chaparros le han agarrado mucho cariño, tanto por la convivencia diaria que tienen con ella, como por lo que les inculcamos mi Ñora y yo (sirve como preparación para que los chaparros sepan tratar a un bebé que llega, jejeje). Al llegar, la niña estaba quedándose dormida, y Sapito buscó su cobijita para taparla.

En eso llegó Diego y le quitó la cobija que le estaba poniendo. Sapito se quedó sorprendida y solamente atinó a ver qué hacía Dieguito. En eso, mi chaparro avienta esa cobija y agarra su cobijita azul y se la pone a Sarita encima diciendo:

-Bijita azul más rica.

Y dicho esto le dio un besito a la chiquilla con toda la ternura con que lo puede dar un niño que da un beso sincero.

Cabe mencionar que la mentada cobija azul es el mayor tesoro que tiene mi chaparro. Es casi comparable a Linus, el personaje de la caricatura de Snoopy, quien no suelta su cobijita para nada. Tenemos que cargar con esa cobija a todo lugar que vayamos y en el cual aspiremos a no tener ningún problema mientras queremos que se quede dormido o, peor aún, si hace frío.

Sapito lloró de emoción e inmediatamente le pegó el grito a mi Ñora para contarle lo sucedido. Ahí tienes al par de hermanas llorando por lo desprendido de mi chaparro.

Cuando me lo contaron a mí, ponían huevo...

Pero no cabe duda que los niños son formidables.

22 de febrero de 2007

De lo que se Entera Uno...

Válgame Dios...

Apenas tenía unos días que le había leído a Mary Carmen el post "Infartos a la Carta" de su blog y hoy en la oficina me encontré con que la juventud está más allá de lo que esperamos.

Sucede que en el trabajo hay un par de chicas que están haciendo su servicio social. Este par de muchachas son de lo más destrampado que hay. Pero ahora he corroborado que son una bomba.

Sucede que llevaban una cámara de video, y de repente, en un rato de ocio, comenzaron a hacerse un guion para hacerse una entrevista mutuamente basadas en dicho guion.

¡Válgame Dios con las niñitas! Yo no sé si en estos tiempos la liberación se está dando demasiado rápido o si yo ya me estoy haciendo viejo.

Comenzaron a hacer el guion con preguntas como "¿Eres virgen?", "¿Amor o amante?", "¿Con cuántos te...?", "Posición favorita"...

Yo pensé que era cotorreo, pero de repente inician la grabación y ¡no van contestando detalladamente a todas sus preguntas! (Por favor no me hagan entrar en detalles, porque aún no me repongo al sentirme rebasado).

Así que, papás, por favor, váyanseme haciendo a la idea, porque a lo que se enfrentarán nuestros hijos, va a ser algo "avanzadito" respecto a lo que esperamos.