15 de febrero de 2007

Volanteando para Adultos.

No vayan a pensar que anduve repartiendo tarjetitas en las que aparece una chica muy sensual y un teléfono a sus órdenes: hoy estuve repartiendo publicidad, como todos mis compañeros del trabajo, de una campaña de certificación de Educación para Adultos.

Dichas campañas consisten en que se invita a la gente adulta que lo necesite a la Plaza Tapatía (una plaza ubicada en el centro de la ciudad) para que realice unos exámenes por medio de los cuales, si no tenía su educación primaria y/o secundaria acreditadas, pero cuenta con los conocimientos, pueda obtener su certificado y, con este, mejores oportunidades de empleo, de sueldo, de dignidad...

Esta experiencia es muy gratificante. Simplemente el hecho de repartir volantes: la gente no te recibe el volante de la misma forma que a los repartidores de publicidad comunes. Al ver de que se trata, no solo te reciben el volante con una sonrisa, sino que hasta las gracias dan. Y por supuesto que estoy seguro que esto nada tiene que ver con el hecho de que cuando les das el volante se los das junto con un lápiz o una paleta de regalo, ¿verdad?

Es lo bonito de trabajar en algo cuya meta no sea solamente recibir un sueldo y hacer más rico al dueño. Qué bonito es trabajar para poner los resultados de tu trabajo al servicio de toda una comunidad, y no solo a su servicio, sino en algo que realmente les beneficia.

¡FELIZ DÍA DEL AMOR Y DE LA AMISTAD! ¡Y FELIZ CUMPLEAÑOS, GUADALAJARA!

3 comentarios:

Mimi dijo...

Hace algunos ayeres yo di mi servicio social en la Educacion para adultos. Y una muchacha cuando fue a recibir su certificado ser veia tan bonita, con su vestido nuevo y maquillada.. Es una gran satisfaccion haberla ayudado...

Guillermo González dijo...

Hola, Mimí.
No tienes idea de lo gratificante que es trabajar en este tipo de empresas que solo buscan el bien de la gente.
Es cierto que recibimos un sueldo, pues de algo tenemos que comer, pero el hecho de ver a la gente con un agradecimiento por lo que haces por ellos es mucho más gratificante.
Hay quienes, una vez con su certificado, vienen y te agradecen como si uno fuera el que hubiera estudiado, hecho el examen y el que lo tramitó. Uno solo es una ayuda, pero ellos son los que logran eso.
Saludos.

Laura dijo...

Me da mucho gusto leer este bloog por que me doy cuenta que por lo menos todavía hay gente a la que le interesa la gente, felicidades.